Cerámicas de la Dra. Oyarzún

Cerámicas de la Dra. Oyarzún

La Sala 3 de la Pinacoteca de la UdeC casi no dio abasto a la numerosa concurrencia que participó del Café Científico “Relatos sobre arte y ciencia, una convivencia feliz” realizado este jueves 30 de Julio y a cargo de La Dra. Fernanda Oyarzún, ilustradora científica, escultora, ceramista, e investigadora de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la UdeC; y el Dr. Ronald Mennickent, astrónomo e investigador del Departamento de Astronomía UdeC.

Primero fue el turno del Dr. Mennickent quien explicó que arte y ciencia se superponen en muchos aspectos. Comenzando con la noción de que ambas son expresiones del ser humano el Dr., y también escritor de libros como «Estrellas que cambian su brillo en el tiempo. Un paseo por los espacios reales más allá de nuestra imaginación», expuso que la creatividad y el uso de símbolos son parte constitutiva del arte. Sin embargo, al investigar se requiere de esas mismas condiciones, sumados a lo que el denomina “efecto ¡wow!” donde se conjugan asombro, belleza, orden, equilibrio, impacto y sentido.

Para finalizar su exposición compartió con todos un extracto de su libro “Rocío y los planetas que hablaban” escrito en 2011 e ilustrado con hermosas acuarelas del artista Carlos Vergara.

Ilustraciones Libro Dr. Mennickent, acuarelas de Carlos Vergara

Ilustraciones Libro Dr. Mennickent, acuarelas de Carlos Vergara

 

Luego fue el turno de la Dra. Oyarzún quien contó que el arte y la ciencia siempre han sido parte de su vida. Desde su disciplina, y desde lo que ella denomina su “oficina” – una fotografía de una orilla de playa – surgen las formas y colores de sus objetos de estudio que se prolongan hacia otro estado. Un nuevo estado que deja de lado la objetividad y la medición y se rige por otros códigos: las líneas y formas de una ilustración o los volúmenes de una pieza de cerámica.

Cerámicas de la Dra. Oyarzún

Cerámicas de la Dra. Oyarzún


Las ilustración científica fue durante muchos años, antes de la invención de la fotografía, la única forma de describir, conocer y difundir los hallazgos de las distintas especies. Sin embargo, a pesar de los avances tecnológicos y nuestra cada vez más enfermiza adicción a la inmediatez, es una disciplina que sigue atrayendo a más y más personas. Por ejemplo, en noviembre de este año se realizará el Curso de Ilustración Botánica de campo en la Estación Biológica Senda Darwin de Chiloé con la participación de la Dra. Oyarzún, la ilustradora Geraldine MacKinnon, certificada por el Jardín Botánico de Edimburgo y Javiera Díaz (ex-IEB) en botánica (más información acá
[1]).

Cerámicas de la Dra. Oyarzún

Cerámicas de la Dra. Oyarzún

Una reflexión final

Por último, fue el turno de los y las asistentes. Surgieron opiniones diversas siendo una de las que tomó más fuerza: la responsabilidad del actual sistema educativo en intentar separar lo que por naturaleza vienen unidos: el arte y la ciencia.  El tener que escoger, a muy temprana edad, el camino “humanista” o el “científico” va encaminándonos hacia un mundo de conocimientos y competencias, pero alejándonos del otro. Como se mencionó en varias oportunidades durante este Café, la creación y la curiosidad son aspectos inherentes de nosotros, como seres humanos. Y en la búsqueda de responder a las preguntas que nos surgen no hay una sola respuesta, ni siquiera existe una sola forma de encontrar esas respuestas. La Ciencia y el arte son sólo dos de esas formas.}