El proyecto científico busca fortalecer el sistema inmune de los salmones reduciendo así el conflictivo uso de antibióticos en la producción nacional.

La industria salmonera es la tercera actividad económica del país y, si bien según el último informe elaborado por el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura (Sernapesca) sobre uso de antimicrobianos en la salmonicultura nacional se reporta una disminución en su administración respecto de años anteriores¹, en nuestro país las empresas salmoneras los utilizan hasta 1.300 veces más que en Noruega.

Durante el 2016, según el Sernapesca, se utilizaron 382.500 kg. de antimicrobianos asociados a una producción de 727.812 tons de salmónidos. En este mismo período, Noruega sólo utilizó 523 kg. de antimicrobianos para una producción de 1,3 millones de toneladas de salmón². En otras palabras, para una tonelada de salmón chileno se utilizan 525 gramos de antibióticos, y para la misma cantidad de peces en Noruega no se alcanza a usar 1 gramo del mismo compuesto.

Industria Salmonera, Archipiélago de Chiloé. Fotografía: Fundación Terram

Esta comparación no es azarosa. Noruega y Chile están dentro de los principales productores de salmones en el mundo. Sin embargo, las formas en que se manejan las infecciones en los cultivos parecen distar mucho. A finales de la década de los ochenta los científicos del Instituto Noruego de Veterinaria de ese país desarrollaron una vacuna eficaz contra la forunculosis, enfermedad que aquejaba a esa especie. Para 1994 los piscicultores de todo el país habían sustituido los antibióticos por la vacunación y, hoy por hoy, según la OMS este país logró reducir a prácticamente cero el uso de antibióticos en sus salmones.

¿Pero por qué es tan importante conocer las formas de manejo sanitario de este u otro alimento que consumimos? El uso indiscriminado de antibióticos tiene como consecuencia la resistencia bacteriana y su impacto ya ha sido calificado – hace años – por la Organización Mundial de la Salud (OMS), como una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo.

Lamentablemente, cada vez es mayor el número de infecciones (neumonía, tuberculosis, gonorrea y salmonelosis, por ejemplo) cuyo tratamiento se vuelve más difícil debido a la pérdida de eficacia de los antibióticos, la estancia en hospitales se hacen cada vez más largas, suben los costos médicos y, lo que es peor, aumenta la mortalidad.

Al respecto, en nuestro país hay opiniones dispares. Según la ONG Oceana, quien tuvo que recurrir a la Corte de Apelaciones de Santiago para obtener la información desglosada por empresa sobre uso de antibióticos para la industria salmonera “se evidencia el aumento progresivo y desmedido en el uso de antimicrobianos, alcanzando  este año un récord histórico de 660 gr de antibiótico por tonelada de biomasa producida, lo que implica un aumento del doble de lo utilizado hace 5 años”.

Por su parte, Fernando Villarroel, gerente general de Marine Harvest Chile, sostuvo en una entrevista que la industria nacional ha utilizado antibióticos sólo para cumplir con mantener en niveles saludables a los peces y la principal amenaza, y que les genera millonarias pérdidas, es la enfermedad llamada septicemia rickettsial salmonídea (SRS). Villarroel agrega que el uso profiláctico de antibióticos, es decir preventivo, no ocurre en nuestro país y que está penado por la ley.

En la actualidad la SRS está siendo atacada, principalmente, mediante la administración de una vacuna. Sin embargo, según los especialistas, aún no se alcanza el resultado esperado por lo que se siguen administrando, también, antibióticos. Es de suma urgencia encontrar alternativas que garanticen un estado sanitario adecuado para la producción pesquera (y la salud de trabajadores y consumidores) y por esta razón es fundamental fortalecer los vínculos entre investigación científica y empresa, pues es en esta alianza donde se podrán ver las soluciones a los problemas que aquejan a la industria nacional.

Desarrollo biotecnológico para mejorar sistema inmune en salmones

Dra. Jannel Acosta, Directora General del Proyecto junto a Dr. Francisco Roa, Director Científico.

El equipo científico de la Universidad de Concepción, liderado por la Dra. Jannel Acosta, trabaja en la mejora del estado sanitario de estos peces. Gracias al apoyo de la Plataforma INNBIO se logró la reciente adjudicación de financiamiento FONDEF, que les permitirá seguir en la búsqueda de nuevas aplicaciones farmacéuticas veterinarias basadas en estimuladores de receptores tipo Toll como fortalecedores del sistema inmune innato en salmones. (ID18I10374)

El trabajo busca reforzar el sistema inmune en los peces contra patógenos de alto impacto en el cultivo de la especie Salmo salar, como la bacteria Piscirickettsia salmonis. “La efectividad de este tratamiento tendría un impacto positivo directo en la productividad de la industria salmonera, en la sanidad de los sistemas de cultivo intensivo, y en el impacto ambiental que genera este tipo de industria, al disminuir el uso de antibióticos para el control de patógenos,” dice la Dra. Acosta.

Julieta Henríquez, Ingeniera de Proyectos Innbio, explica que su labor consistió en asesorar la formulación del proyecto para ser postulado al financiamiento FONDEF. Estas gestiones resultaron en la vinculación del trabajo científico que se realiza en la Universidad de Concepción con dos empresas: Salmones Caleta Bay S.A e IDEVAC SpA.

“Los científicos tienen un gran know how en cuanto a sus investigaciones, las metodologías, resultados y el estado del arte. Entonces nosotros apoyamos a los investigadores a orientar sus investigaciones para poder acercarlas a la sociedad y el mercado,” agrega Henríquez.

Salmones Caleta Bay S.A. e IDEVAC Spa se suman a la variada cartera de empresas aliadas que actualmente tiene la Plataforma Innbio para desarrollar soluciones biotecnológicas a las necesidades que presenta la industria. Y, para este proyecto, dichas empresas no sólo contribuirán con financiamiento sino también con toda la experiencia y valioso conocimiento que poseen en cuanto a la producción de la industria salmonera.

La Dra. Acosta agrega que “sin el apoyo de Innbio nos sería imposible lograr un real impacto en la salmonicultura del país. Porque nuestra parte, que es toda la fundamentación científica rigurosa, necesita de este otro conocimiento que es el mundo de las empresas y del mercado.”

El equipo de trabajo está integrado por su Directora, Dra. Jannel Acosta, el Director Científico del Proyecto, Dr. Francisco Roa, y la investigadora Dra(c). Carolina Muñoz  todos de la Facultad de Ciencias Biológicas, UdeC. También se realiza en colaboración con la Dra. Allison Astuya de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas UdeC y el Dr. Alex Romero del Instituto de Patología Animal de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.

Para Nelson Rojas, Director Ejecutivo de Innbio, este proyecto refleja cómo se ha avanzado en la misión de la Plataforma. “Comos sabemos, la alianza entre la Universidad y la Empresa es fundamental para mejorar ciertos procesos productivos y/o para generar desarrollos tecnológicos que impacten en la sociedad. En este caso, buscar una alternativa que pretende disminuir el uso de antibióticos en la industria salmonera, contribuye al grave problema mundial de la resistencia bacteriana y nuestros científicos poseen todas las capacidades para desarrollar soluciones innovadoras para este problema” finaliza.


1 El indicador utilizado por dicho informe se denomina Índice de Consumo de Antimicrobianos (ICA) y se define como la cantidad de principio activo utilizado (toneladas) dividido por la cosecha anual de salmónidos por 100. El año 2015, la industria nacional tuvo un ICA de 0,063; el 2016 fue de 0,053 y para el 2017 0,050. Lea el Informe sobre uso de antimicrobianos en la salmonicultura nacional, 2017, en el siguiente link  

2 Use of antibiotics on Norwegian Aquaculture, Instituto Noruego de Veterinaria, Reporte 22, 2016. Disponible en el siguiente link

Fuente: INNBIO