Hoy 14 de noviembre, es el Día Mundial de la Diabetes de acuerdo a la Federación Internacional de Diabetes (FID) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).  Este día se ha instaurado para fortalecer las campañas de prevención, diagnóstico y tratamiento de las diversas formas en que se manifiesta esta enfermedad.

La diabetes se clasifica en:
– Diabetes tipo 1: más frecuente en niños y adolescentes quienes sufren de falta de producción de insulina, por lo que requieren inyectarse diariamente la hormona.
– Diabetes tipo 2: de mayor prevalencia en adultos y se asocia principalmente con sedentarismo, obesidad y mala calidad de alimentación.
– Diabetes gestacional: afecta a las mujeres durante su embarazo y se presenta en aproximadamente un 10% de todas las gestaciones a nivel mundial.

Actualmente se considera a la diabetes tipo 2 una verdadera epidemia ya que su prevalencia ha ido en aumento durante las últimos décadas, triplicándose la cantidad de afectados y afectadas entre 1980 y 2017, proyectándose que esta tendencia seguirá en aumento dado los hábitos de vida y alimentarios de la población. En Chile se estima una prevalencia de alrededor de un 12%, cifra que pudiese ser mayor al considerar que hay un número importante de personas que no han sido diagnosticadas.

La diabetes gestacional es una de las manifestaciones más serias de esta patología, ya que en este caso los afectados o afectadas son dos, tanto la madre como el feto que está en desarrollo. Se ha establecido que la diabetes durante el embarazo provoca problemas asociados al aumento excesivo de peso del feto, complicando la labor de parto y haciendo obligatoria una cesárea. Por otro lado, el recién nacido puede sufrir de complicaciones tempranas por un shock hipoglicémico, debiéndose tener especial cuidado en sus evaluaciones y seguimiento post parto.

En el largo plazo, la diabetes gestacional se asocia con mayor incidencia de diabetes tipo 2 tanto en la madre como en su hijo o hija, junto con ser un factor de riesgo relevante para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. Debido a que el sedentarismo absoluto y la obesidad van en aumento en la población en edad fértil, se estima que la prevalencia de diabetes en el embarazo seguirá en alza, sumando un factor clave para la perpetuación del círculo vicioso de la epidemia diabética.

A partir de estudios realizados en placenta de madres diabéticas se ha podido establecer que la condición de hiperglicemia induce una serie de alteraciones y/o adaptaciones moleculares durante la gestación, que podrían condicionar de manera significativa las respuestas del individuo posterior al nacimiento, aumentando su susceptibilidad de sufrir desórdenes crónicos y metabólicos.

Estos y otros antecedentes muestran la relevancia para la salud pública que tiene la diabetes, en especial la diabetes gestacional, cuando pensamos en la manera de disminuir la prevalencia de la enfermedad a futuro y en mejorar el bienestar de nuestra población. Por ello, es fundamental obtener mayor y mejor información clínica y de ciencia básica relacionada con las causas y consecuencias de la diabetes, tanto para la madre como para el feto, a través de estrategias multidisciplinarias que permitan desarrollar planes de prevención y tratamiento que tengan un impacto significativo en el corto, mediano y largo plazo.

Dr. Marcelo González Ortiz