La actividad forma parte de una asignatura del Departamento de Geofísica, en la que los estudiantes dialogan con expertos de distintas áreas.

La invitada fue la académica Fabiola Maureira, del Departamento de Ergonomía, quien comentó los alcances de su estudio del funcionamiento de los sistemas dinámicos complejos, aplicado al caso de los incendios forestales. Explicó que a partir de las observaciones que realizó al sistema de Conaf (Corporación Nacional Forestal), pudo determinar las amenazas tanto internas como externas, que pueden influir en la calidad de la respuesta del sistema ante un incendio.

De esta manera, señaló que además de la constante amenaza por factores externos, como las condiciones climáticas o acción humana que incide en un incendio, el sistema tiene problemas internos, por ejemplo, que quienes están encargados de recibir una alerta no siempre son expertos. “Las personas a cargo de administrar la catástrofe tienen un contrato temporal y es necesario volver a enseñarles todo de nuevo, en caso de que sean recién llegados”, señaló.

Mediante diferentes ejemplos, la académica explicó a los estudiantes el “modelo de conciencia de la situación”, herramienta que sirve para identificar los nudos críticos a la hora de asignar recursos humanos y técnicos ante una catástrofe. Para que una operación de este tipo sea exitosa debe haber una evaluación del estado del ambiente, una toma de conciencia de la situación actual y una proyección del futuro. A partir de ello, los expertos deben tomar decisiones y ejecutarlas, para continuar evaluando el ambiente en busca de nuevos datos. En este modelo intervienen factores humanos y técnicos que pueden hacer más fácil o difícil la toma de decisiones. Cosas como que las personas tengan experiencia, que los sistemas computacionales sean entendidos a cabalidad, entre otras, se vuelven factores críticos en el momento de una catástrofe.

Como reflexión, Maureira señaló que en Chile la sociedad en general tiene una muy buena reacción ante las situaciones críticas. “Somos resilientes y objeto de estudio a nivel internacional, pues tenemos una gran capacidad de sobrevivencia”. Sin embargo, apuntó, falta mejorar la capacidad de “regular en frío”, es decir, tomar decisiones antes de que se produzcan las situaciones complejas. “Para esto tenemos que trabajar todos juntos, pues ningún área del conocimiento tiene la respuesta por sí sola”, aseguró.

Fuente: Panorama UdeC